Donde habita la historia
Está situada a pocas cuadras de la Plaza Mayor de Lima y es considerada uno de los lugares más atractivos del Centro Histórico. Además, forma parte de los museos de historia más importantes del Perú.
Donde habita la historia
Está situada a pocas cuadras de la Plaza Mayor de Lima y es considerada uno de los lugares más atractivos del Centro Histórico. Además, forma parte de los museos de historia más importantes del Perú.
«Si lo que estoy haciendo es de héroes entonces he llegado a la conclusión que no existe héroe alguno en el mundo», palabras del almirante Miguel Grau, que demuestran su humildad e hidalguía. Frases como esta y otros datos interesantes que revelan la personalidad del almirante, se pueden encontrar en los ambientes de la Casa Museo Miguel Grau, situada en el Centro Histórico de Lima y que constituye uno de los museos de historia más importantes del país.
Don Miguel Grau Seminario y su esposa, doña Dolores Cavero, habitaron este lugar desde el mes de abril de 1867, hasta el fallecimiento del almirante en octubre de 1879. Esta casa tiene aproximadamente 200 años de antigüedad y fue mandada a construir por su primer inquilino, el abogado de la Real Audiencia de Lima, don Gaspar de Osma, sin pensar que con el tiempo se convertiría en un inmueble de trascendencia histórica. Huellas del pasado
Al subir por los escalones de madera se logra percibir una atmósfera de encanto y tradición como si se volviera a los años mozos del Perú. Una vez arriba es difícil no ingresar en el balcón de la casa Grau, donde el almirante pasaba horas meditando bajo el cielo gris de Lima.
Unas flechas invitan al visitante a continuar el recorrido. Como primer punto se encuentra la sala de la familia Grau, en la que se aprecian los retratos del héroe, de su esposa y de sus adorados hijos. Unos metros más adelante se encuentra un caballete en el que permanecen colgados dos sombreros de Grau, uno negro, de caballero, y otro azul, de marinero. En este ambiente hay un juego de muebles de estilo francés de la época y un gran espejo belga.
Siguiendo con el recorrido, se ve un enorme mapa de la ruta que transitó Grau y el legendario Huáscar durante la guerra, y, protegida entre cristales, está la espada del almirante, que fuera testigo de sus tardes de gloria. La sala contigua llama la atención por la cantidad de fotografías que adornan las paredes. Retratos de entrañables amigos de Grau, que están acompañadas por melancólicas cartas. Los escritos ayudaron a los historiadores y pensadores a reconstruir su personalidad, como Ricardo Palma que definió a Grau como «un león de pelea con el corazón de un niño», y esa ternura se refleja en muchas líneas de las misivas. Caballero de caballeros
Sin duda el escrito más conmovedor exhibido en este museo es la carta que el héroe de Angamos dirige a la viuda del marino chileno Arturo Prat y dice: «Señora mía, adjunto a esta carta le envío la espada, el traje y algunas pertenencias de su esposo que en algo pueden calmar su dolor». Desde ese acontecimiento se le conoce a Miguel Grau como «El Caballero de los Mares», por acciones como esta que conmovían hasta a sus propios enemigos de batalla. Este museo es uno de los lugares que no debe dejar de visitarse, por la trascendencia de un hombre que entregó su vida por defender a su patria y que supo llevar el nombre del Perú hasta el sacrificio.
Datos
Los horarios de atención son de martes a domingo de 8 a.m. a 4 p.m. y las entradas cuestan 2 soles adultos y 1 sol niños y estudiantes. El museo está ubicado en el jirón Huancavelica 170, Centro de Lima. 
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