“El pie nos habla, el pie nunca miente”
Para muchos de nosotros, la reflexiología es una terapia desconocida aún. Sin embargo, una suiza desde 1999, apoyada en su inquebrantable fe, realiza una encomiable labor en el Perú.
“El pie nos habla, el pie nunca miente”Para muchos de nosotros, la reflexiología es una terapia desconocida aún. Sin embargo, una suiza desde 1999, apoyada en su inquebrantable fe, realiza una encomiable labor en el Perú. Nos referimos a la hermana Juana Cattin Hennet, quien pertenece a la Congregación de las Hermanas de San Pablo de Chartes y que durante los últimos 22 años ha tratado a muchos pacientes gracias a la reflexiología. Su llegada al Perú se concretó en 1985. Anteriormente estuvo en el África 12 años, en donde tuvo como responsabilidad la dirección de una posta médica. “Solita, con una población de 32,000 habitantes tuve que luchar y luchar para dar salud a esa gente. Fue el momento más maravilloso de mi vida”, recuerda sin ocultar su emoción. -Hermana Juana, ¿En qué circunstancias usted aprendió este arte de la reflexioterapia? Bueno, en 1998 llegó al Perú una profesora de España, quien a nivel de la pastoral de salud, nos invitó a llevar un curso de reflexioterapia. En un primer momento no me interesaba tanto, pero como tenía tiempo había que aprovecharlo. Fue muy interesante este curso. - ¿Podría explicarnos esta relación que existe entre el péndulo, con el cual usted percibe las enfermedades, y la reflexoterapia? El péndulo es un amplificador de energía. Por ende, para que este péndulo pueda adquirir movimiento uno tiene que tener magnetismo. Es un don el que tengo. - Y desde cuándo cree que tiene ese don... Desde que era chiquita, pero no pensé que sería importante. Sin embargo, cuando realicé el curso de reflexiología observé que mi profesora utilizaba un péndulo, entonces recordé el don que tenía y lo puse en práctica. A través del péndulo puedo percibir el mal que las personas tienen en el organismo. - ¿Alguna vez usted ha fallado en algún diagnóstico cuando ha utilizado el péndulo? Al principio sí, pero ahora ya no. Al principio sí, porque no utilizaba mucho el péndulo para el diagnóstico sino más para medir la energía. Es decir, cuando habían cúmulos de energía en el cuerpo o ésta se bloqueaba habían problemas allí. Dios acompaña su trabajo - ¿Por qué antes de iniciar una sesión de reflexoterapia se pone las manos en las plantas de los pies del paciente? Porque en ese momento realizamos una oración para pedir a Dios la fuerza necesaria, él es quien nos brinda la energía. Esa energía pasa por nuestras manos, por nuestro cuerpo y, a su vez, despierta la energía del paciente. - ¿Podría explicarnos en que consiste una sesión de reflexoterapia? Dífícil, porque se necesita un curso en miniatura. Pero, normalmente estimulamos en los pies los puntos reflejos de todos los órganos del cuerpo. Además, cuando digo órganos también me refiero a nervios, huesos, ojos, todo. En otras palabras, todos los órganos del cuerpo se reflejan en el pie. El pie nos habla, el pie nunca miente. - ¿Cómo debe reaccionar un paciente después de haber recibido ésta terapia? Bueno, normalmente el paciente se siente bien. Aunque hay pacientes con problemas muy crónicos y necesitan venir a menudo. En sí, nosotros tratamos de terminar con su dolencia, pero le indicamos que este es un proceso. A veces, después de dos días de recibir la terapia empieza una crisis curativa, pero eso es normal. Es parte de la terapia. - ¿Por qué en ésta terapia se apela a la energía del ser humano? Porque es un desbloqueo de canales energéticos. Por eso se refleja en los pies. Hay 10 dedos, por lo tanto hay 10 canales de energía. Entonces nosotros desbloqueamos esos canales y así curamos a las personas. - ¿Después de haber recibido la primera dosis de energía, en cuanto tiempo el paciente debe volver a recibir otra terapia? Normalmente, cada semana. Una vez por semana. Pero si es un caso agudo se debe regresar a las 48 horas. Porque, uno al estar en casa descansando, después de haber recibido la terapia, la energía sigue trabajando en el cuerpo de la persona aunque no lo toquemos. - A qué se debe esa exigencia por los alimentos balanceados y el buen descanso. Toda enfermedad es debido a un exceso de alimentación. Mucho comen, demasiado comen: grasas, frituras y todo eso se acumula en el cuerpo y producen tumores que generan un cáncer. Por ello, insistimos mucho en la comida balanceada. -¿Por qué uno tiende a bajar de peso después de esta terapia? Porque limpiamos el sistema circulatorio, el linfático y de esta manera el organismo funciona mejor. A veces, dependiendo el caso, recomendamos que sólo coman fruta y con seguridad pueden bajar en una semana 7 kilos. Es excelente. - ¿A través de esta terapia se pueden curar todas las enfermedades? Diría que todas enfermedades se pueden curar. Claro, sí son tratadas a tiempo. - Incluso el sida o el cáncer... Sí, incluso esos males. -¿Y cómo le dice a un paciente que su caso no tiene cura? Aquí más vienen enfermos cuando los médicos le dicen que su caso no tiene cura. Bastante desahuciados me vienen aquí. Por ejemplo una vez un paciente me vino con un fibroma enor e en el estómago. Eso no se puede curar. En cambio hay otros casos, que son desahuciados por un médico pero que sí pueden tener cura. - Usted cree que en el futuro esta terapia se pueda practicar de manera autopersonal. Yo digo que si todos aplicamos este conocimiento a través de los pies terminaríamos con la enfermedades y no tendríamos porque ir a los hospitales. Pero claro, es una utopía.  |