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Huanchaco es uno de los balnearios preferidos por los extranjeros que visitan nuestro país no solo por la hermosura de sus playas sino por el buen clima que presenta siempre Trujillo, la ciudad de la eterna primavera.
Los caballitos de totora
Huanchaco es uno de los balnearios preferidos por los extranjeros que visitan nuestro país no solo por la hermosura de sus playas sino por el buen clima que presenta siempre Trujillo, la ciudad de la eterna primavera. Hace cinco mil años, la cultura Chimú poblaba este hermoso lugar. Su ingenio y arte los llevó a crear una pequeña embarcación unipersonal utilizando una planta que crecía en los alrededores, la totora. Hasta el día de hoy, los pescadores utilizan esa peculiar embarcación para desafiar al mar y domar las olas del Pacífico. Se conoce como “caballito de totora”. Huanchaco está llena de estos “caballitos” que descansan en la orilla. La técnica de la elaboración de los caballitos de totora es aprendida de generación en generación. Estas embarcaciones se mezclan en el mar con las tablas hawaianas de entusiastas surfistas que también encuentran todo el ambiente y comodidad que buscan para desarrollar su deporte. Y obviamente en esta parte de Trujillo el arte culinario no se queda atrás. El ceviche de corvina es el más pedido y la gran cantidad de turismo que genera la zona ha favorecido a la proliferación de cevicherías, marisquerías y restaurantes que brindan una hermosa vista a la playa. El cielo del lugar es de un celeste hermoso y en el atardecer, el ocaso que se tiñe de un naranja intenso enamora a los visitantes invitándolos a regresar. El muelle nos permite caminar sobre el mar. Sin duda Huanchaco es un punto obligado a visitar en el norte del Perú. |